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Tema introductorio: El ESPIRITISMO
 

Como religión organizada, el espiritismo moderno inicia en 1842 con los fenómenos de los “golpes” (rappings), advertidos por las hermanas Margaret y Kate Fox en Hydesville, en el estado de Nueva York. Las hermanas interpretaron ciertas señales en su casa como mensajes de un hombre asesinado que habría sido sepultado hacia algunos años en la cantina de su casa. Seguidamente desarrollaron un lenguaje codificado para establecer contactos regulares con los difuntos. El fenómeno se difundió con rapidez sorprendente en los Estados Unidos y en Europa. Las chispas de Hydesville habían sido preparadas por la publicación, en 1847, del compendio The Principles of Nature, Her Divine Revelation and a Voice to a Mankind del curandero espiritual y visionario Andrew Davis Jackson. Habiéndolo recibido en una conversación visionaria con las entidades espirituales de Galen y Swedenborg en estado de catalepsia, el libro ofrece una visión swedenborguiana de varios planos espirituales más allá de la tierra, entre ellos un “país de verano” (Summerland) donde residen los difuntos, una visión utópica de un futuro paraíso socialista ideado según los proyectos de Charles Fourier (1742-1837), una creencia en un Dios inmanente en las leyes naturales y la convicción de un evolucionismo espiritual basado en el progreso humano.

Los fenómenos han encontrado diversas explicaciones. Mientras los espiritistas aceptan generalmente el hecho que los “golpes” sean producidos por los espíritus de ultratumba, percibiéndolos como válido mensaje a seguir, otras personas relacionan el fenómeno con experiencias semejantes de presentimientos o de sueños proféticos, de visiones privadas o de un inexplicable impulso a hacer o no hacer una acción determinada. De hecho, fenómenos análogos se encuentran en todas las religiones, encuadrados en el contexto del animismo y del culto a los antepasados. Los hombres desearon siempre adquirir poderes o conocimientos sin estar ligados a la causalidad espacio-temporal. Una explicación contextual considera más la actitud de espera en el público que un eventual carácter milagroso de los “golpes” mismos y pone el acento sobre una difundida necesidad de la gente de entrar en contacto con el mundo invisible. Generalmente se puede decir que una encuesta imparcial de los fenómenos paranormales logra obtener explicaciones alternativas y convencionales sin recurrir a influjos post-mortales.

Mientras el fuerte deseo de contactos de ultratumba refleja tanto una esperanza positiva de relaciones continuadas con los difuntos como el terror de la frecuentación de los muertos, entre las motivaciones de la evocación de los espíritus figuran la simple curiosidad de conocer el mundo del más allá que, por tanto, es imaginado de manera antromórfica, pero también la búsqueda de consuelo en momentos de luto o el deseo de curar cuerpo y espíritu a través de la ayuda de un médium. Como teoría, el Espiritismo se funda sobre la convicción de que un aspecto espiritual del hombre sobrevive a la muerte física en una esfera de materia sutil y de que se puede establecer un contacto en ambos sentidos. La persona conserva su individualidad y, en base a sus cualidades mentales y morales, está sometida a un progreso evolutivo de su alma. Mientras una rama tradicional del Espiritismo defiende, al menos formalmente, la doctrina de la resurrección siguiendo al Cristianismo, incluso en las enseñanzas morales sobre el amor al prójimo, otros grupos, particularmente bajo la influencia de Kardec, admiten la reencarnación de las almas para una purificación ulterior. Entre los fenómenos del espiritismo se enumeran la profecía, la clarividencia, la glosolalia, la imposición de las manos, curación, visiones, éxtasis, levitaciones, golpes, escritura automática, voces, materializaciones, fotografías misteriosas y otras muchas manifestaciones de comunicación mediática que aparecen demostradas por los sentidos físicos y espirituales del hombre.

Considerando el espiritismo en su pretensión religiosa, puede ser descrito con las palabras de una asociación de iglesias espiritistas de Estados Unidos: “El espiritismo es la ciencia, la filosofía y la religión de la continuidad de la vida, basada en el hecho demostrado de la comunicación, por medio del poder mediúmico, con quienes viven en el mundo del espíritu. Espiritista es aquél que cree, como base de la propia religión, en la comunicación entre este mundo y el mundo de los espíritus, obtenida por medio del poder mediúmico, y que se esfuerza por modelar el propio carácter y comportamiento según las supremas enseñanzas que se derivan de tal comunicación. El médium es un individuo cuyo organismo es sensible a las vibraciones provenientes del mundo del espíritu y por medio del cual las inteligencias de ese mundo pueden transmitir sus mensajes y producir los fenómenos del Espiritismo. El sanador espiritista es un individuo que, tanto por medio del propio poder personal o intrínseco como por el propio poder mediúmico, puede transmitir fuerza vital curativa a las condiciones patológicas de otros individuos”.

El pedagogo francés, Hippolyte León Denizard Rivail (1804-1869), después de 50 años de vida privada, asumió con fuerza las suertes del naciente espiritismo francés, codificándolo y estableciendo su doctrina. En su tarea de sistematización afirmó que fue ayudado por un espíritu que le confió, entre otras cosas, que había vivido con él en el tiempo de la Galia, cuando Rivail era un sacerdote druídico llamado Allan Kardec. Su compendio El Libro de los espíritus (Le Livre des Espirits, 1857) ofrece, en forma de catecismo, una respuesta a más de mil preguntas acerca de la inmortalidad del alma, la naturaleza de los espíritus, la ley moral y el destino futuro de la humanidad. Su El Evangelio según los espiritus (L’Evangile selon le spiritisme, 1864) y la revista Revue spirite (1858), que todavía se publica, permiten intuir que el canon espiritista se entiende como una “tercera revelación” sucesiva a las de Moisés y Jesús.

El sistema de Kardec, reelabora las teorías sobre el “magnetismo animal”, de una fuerza vital que permea el universo, propuestas por el médico austriaco Franz A. Mesmer (1734-1815), y se presenta como el redescubrimiento de las antiguas leyes naturales, por tanto como religión fundada sobre principios verificables sin recurrir a doctrinas reveladas o supersticiosas. Con fuerte tendencia anticlerical, pero otro tanto hostil al ateísmo y materialismo, el espiritismo sistemático se funda sobre los siguientes principios:

“El espiritismo es una filosofía construida sobre datos científicos comprobados, cuyos principios esenciales son: 1. La existencia de Dios-Inteligencia es causa de toda cosa; 2. La existencia del alma, unida durante la vida terrena al cuerpo mediante una identidad intermedia (Perispíritu); 3. La inmortalidad del espíritu y su continua evolución superior; 4. La responsabilidad personal y colectiva de todos los seres por cada opción tomada”.

El gozne del sistema es la centralidad del hombre, considerado un micro-cosmos que resume todo el universo. Mientras Dios es considerado principio eterno, impersonal y absoluto, la ley de la causalidad es el verdadero motor de los procesos naturales, de los que la evolución espiritual del hombre es parte integrante. Los fenómenos mediúmicos constituyen la prueba de la existencia de una esfera invisible del mundo, estructurado según una gradualidad evolutiva, con la que se pueda comunicar. Dado que la trascendencia de Dios (“El más allá”) es inalcanzable, la búsqueda religiosa se contenta con “el aquí”, es decir, con una esfera semi-material de materia fluida y cuerpos espirituales, como teatro de salvación.

Desde el punto de vista filosófico, el pensamiento de Kardec se orienta al mundo platónico de las ideas, ahora poblado por los espíritus desencarnados. La ley divina de causa y efecto, análoga al karma de las tradiciones de la India, determina el proceso de una purificación progresiva. La vida terrena es concebida como una escuela, y el principio de la reencarnación, que en Kardec se basa en tradiciones populares occidentales en contraste con la Teosofía de H. Blavatskaia que, al contrario, se inspira en fuentes orientales, sirve pues en el camino hacia la eterna perfección que alcanzarán todas las almas espirituales. Mientras los cuerpos humanos en la tierra son habitados por el alma (chispa divina) y perispíritu (cuerpo etérico que viene percibido en la comunicación mediúmica), una vez disueltas de sus cuerpos, las almas, en el curso de las futuras reencarnaciones, pueden encontrarse en una pluralidad de mundos en el espacio antes de completar su recorrido “en las cercanías de Dios”. Entonces estarán todavía presentes como “guías” y “guardianes” de la humanidad.

Más que por ser una teoría, el sistema de Kardec se difunde por su recurso a la práctica terapéutica con ayuda de la homeopatía y de varias prácticas mágicas de la medicina popular. “Sin la caridad no hay salvación, sin la caridad no hay verdadero espiritista” se convierte en el lema de la “Sociedade de Estudios Espiriticos do grupo Confucio” uno de los primeros círculos de Río de Janeiro (1873), en cuyo nombre se revela también la fuerte tendencia sincretista. La gestión de ambulatorios, hospitales, casa de curación y escuelas, especialmente para la población necesitada, constituye un fuerte argumento del proselitismo y el recurso a las palabras bíblicas del sermón de la montaña sobre el amor al prójimo legitima, en la óptica de los espiritistas, la auto-definición de un “espiritismo cristiano”. La figura de Jesús es considerada “espíritu electo” con las cualidades de un médium y taumaturgo, pero no es Dios. Las sesiones comunitarias están con frecuencia centradas en la curación psico-somática, respondiente especialmente con ritos taumatúrgicos a las necesidades de los marginados sociales.

Para subrayar la importancia del Libro de los Espíritus , el correo brasileño emitió un sello (estampilla) conmemorativo con ocasión del centenario de su publicación (1957) con la imagen de Kardec para honrar al padre del espiritismo moderno, al que precisamente en Brasil fue concedido el reconocimiento de religión con el nombre de Kardecismo. Por su naturaleza sincretista el espiritismo se presta fácilmente como elemento de conjunción entre las varias realidades religiosas brasileñas, constituyendo, por ejemplo, parte integrante de las religiones afro-brasileñas como el Umbanda. De la “Federación Espiritista Internacional” a nivel mundial forman parte asociaciones nacionales, entre las cuales, la mas antigua, la National Spiritualist Association of Churches (NSAC) de USA, que ha enunciado los principios religiosos que podrían resumir las posiciones comunes de los diversos grupos:

“1) Creemos en la Inteligencia infinita.

2) Creemos que los fenómenos de la naturaleza, tanto los físicos como los espirituales, son la expresión de la Inteligencia infinita.

3) Afirmamos que el aprendizaje correcto de tales verdades, así como vivir conforme a ellas, constituye la verdadera religión.

4) Afirmamos que la existencia y la identidad personal del individuo permanecen después del cambio, llamado “muerte”.

5) Afirmamos que la comunicación con los llamados “muertos” constituye un hecho probado científicamente por los fenómenos del espiritismo.

6) Creemos que la máxima moralidad está contenida en la Regla de oro: “Haz a los otros lo que quisieras que te hicieran a ti”.

7) Afirmamos la responsabilidad moral del individuo y que éste es constructor de la propia felicidad o infelicidad, según la medida en que el individuo obedezca o desobedezca a las leyes naturales, físicas y espirituales.

8) Afirmamos que la puerta para la reforma de los seres humanos nunca está cerrada a ninguna alma humana, tanto en nuestro tiempo como en el futuro.

9) Afirmamos que los preceptos de la Profecía y Curación son atributos divinos por medio del poder mediúmico.”

El entusiasmo por el espiritualismo se manifiesta a oleadas, siguiendo las crisis político-sociales de los dos últimos siglos, encontrando actualmente una nueva configuración en la espiritualidad populista junto al monismo oriental. Desde sus comienzos, el espiritismo supo presentarse como la fase más avanzada de una religión científica y democrática, similar a orientaciones progresivas de reforma social, y como religión experimental, correspondiente a la mentalidad de los conquistadores, pero, al mismo tiempo, inspirándose en las tradiciones del chamanismo nativo. “La fe espiritualista era una religión indígena, plasmada inconfundiblemente por la América del Novecientos. Similar al pentecostalismo, el otro artículo de exportación espiritual americano, se difundió velozmente en el mundo”.

Considerando no sólo los pequeños círculos que se reúnen para la sesión, sino también el contexto socio-cultural que favorece la visión monista, se vislumbra en el horizonte la universalidad de nuevas orientaciones religiosas que se alejan cada vez más de la tradición cristiana. Las palabras de A. Conan Doyle, fervoroso espiritista e ideador de la figura literaria de Sherlock Holmes, expresan, pues, el desafío del evolucionismo religioso:

“El espiritismo derrumbará las barreras entre las sectas y promoverá un real cristianismo bajo la guía directa y el control de los espíritus en lugar de apoyarse en la autoridad de los documentos y de los jefes ya imperfectos y decaídos (o sea, respecto al cristianismo, no se basará mas sobre la Biblia ni sobre la Tradición ni sobre la jerarquía y el magisterio). El espiritismo hará surgir un credo universal que llevará a la comunicación de verdades y de bien gracias a las comunicaciones espirituales directas; el nuevo amaestramiento, pues no derivará de tradiciones y de documentos superados, sino de contactos directos con seres superiores a nosotros. Dios bendecirá a todos los espiritistas para que la gran causa que les ha sido confiada progrese siempre para prohibir las manifestaciones más mezquinas, para promover las mayores, hasta que se cumpla disposición divina”.

Además de las asociaciones espiritistas, que han mantenido siempre su autonomía, se difunde en la subcultura contemporánea una forma libre del espiritismo como elemento constitutivo del New Age . Los fenómenos del channeling (medicación de mensajes de maestros invisibles) como terapias del rebirthing (acompañamiento terapéutico hacia vidas precedentes), las varias creencias en los UFO y las inteligencias extraterrestres como las curaciones psicosomáticas basadas en la lectura del aura o contactos telepáticos a distancia, entre las ofertas más difundidas por la New Age, explican una vez más las ideas de Emanuel Swedenborg, patriarca de la moderna religión del subjetivismo. (Michael Fuss).

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