FRAY GARCÍA DE SAN FRANCISCO
( - 1673)

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Poco se conoce de su lugar y fecha de nacimiento. Por su juventud al tomar los hábitos, se cree que pudo nacer en la Nueva España. Sin embargo, también existe una corriente que da como lugar de origen de Fray García la región de Castilla La Vieja, en España.

Por algunos documentos se sabe que partió en compañía de Fray Antonio de Arteaga en 1629, del Convento de San Diego en Durango, formando parte de la comitiva de Fray Esteban de Perea rumbo al territorio de Nuevo México.

Fray García de San Francisco se presentó en Paso del Norte en los primeros días de diciembre de 1659, trayendo consigo diez familias de indios Piros para que le sirvieran de apoyo en su esfuerzo de evangelizar a los indios Mansos y con el propósito de establecer una nueva Misión.

El día 8 de diciembre de 1659, fiesta de la Inmaculada Concepción, fue una fecha excepcional para la historia civil y religiosa de Ciudad Juárez, pues en ese día se pusieron las bases, el principio y fundamento de la Misión de Nuestra Señora de Guadalupe de los Mansos del Paso del Norte. Fue una construcción rudimentaria hecha con rapidez con el propósito de apresurar la evangelización de los indios.

Conocedor del caprichoso cauce del Río Grande y lo mudable de sus riberas, Fray García de San Francisco sabía de los estragos que causaban sus grandes avenidas así como los cuantiosos daños ocasionados por las copiosas lluvias que de vez en cuando caían por esta regiones. Con esa visión se propuso escoger el lugar apropiado para que la misión resistiera los ímpetus del tiempo y de los elementos. Un estudio realizado no hace mucho vino a demostrar que el lugar por él seleccionado tiene la orientación óptima para el clima, insolación y vientos predominantes en esta región, pues su orientación coincide con el eje heliotérmico.

Es mencionado también como introductor del cultivo de la vid en Nuevo México, práctica que incorporó en la Misión de Guadalupe, transformando la vitivinicultura en actividad principal durante la época colonial, y de las más importantes en El Paso del Norte durante casi tres siglos.

Su persistencia y buena voluntad por mejorar las condiciones de vida de los indios Mansos dio como fruto el que éstos dejaran su vida nómada y aceptaran la evangelización y apoyaran la fundación de la misión.

Falleció el 22 de enero de 1673 en la Misión de Senecú, la cual fue destruida dos años después por los indios apaches.